Al ir cumpliendo años, es normal que existan cambios de temperatura corporal en personas mayores. Esto implica que haya que vigilar que la temperatura corporal en adultos mayores sea normal y no esté por debajo o por encima de lo aconsejado. Por medio de este artículo vamos a contarte todo lo necesario para que seas capaz de controlar esas alteraciones y puedas así cuidar de tu salud o la de tus padres mayores.
Índice de contenidos
¿Cuáles son las causas de la alteración de temperatura corporal en personas mayores?
El cuerpo humano tiene la capacidad de autorregular su temperatura corporal. No obstante, a medida que vamos cumpliendo años el cuerpo deja de funcionar con la misma exactitud. De ahí que la temperatura de las personas mayores pueda tener alteraciones y cambiar de manera notoria. Como cuidadores, por tanto, hay que estar alerta ante estos cambios.
Estos son los principales síntomas que conlleva un cambio en la temperatura corporal de las personas mayores:
- La piel de las personas mayores se vuelve más fina y esto hace que los cambios bruscos de temperatura afecte a su temperatura.
- El sistema regulador de temperatura de los mayores deja de funcionar como debe y empieza a tener pequeños fallos.
- Algunas enfermedades pueden dar pie a que la temperatura corporal normal en adultos mayores se vea modificado. Es el caso de la demencia por ejemplo.
Además de lo anteriormente mencionado, en los adultos mayores se da el caso de verse afectados por la hipotermia y hipertermia a pesar de no tener una exposición a temperaturas extremas. Te explicamos a continuación en qué consiste cada caso.
Cuál es la temperatura normal de una persona mayor
La temperatura corporal normal en las personas mayores puede diferir ligeramente de la media general de 36,5 °C a 37 °C que se suele considerar como referencia en adultos. A medida que envejecemos, el cuerpo regula peor la temperatura debido a cambios en el metabolismo, la circulación y la respuesta del sistema inmunitario. Por eso, en muchos casos, una persona mayor puede tener una temperatura basal ligeramente más baja sin que ello indique un problema de salud.
Es importante conocer cuál es la temperatura habitual de cada adulto mayor, ya que tanto la fiebre como la hipotermia pueden pasar desapercibidas si se comparan con los rangos estándar. Por ejemplo, una fiebre en una persona mayor puede manifestarse con solo 37,5 °C si su temperatura normal ronda los 35,8 °C. Esta variabilidad individual hace que tomar la temperatura de forma regular sea clave para detectar posibles alteraciones tempranas.
Los valores normales de la temperatura corporal en mayores se sitúan en el rango de los 33,5º y los 35,5º. Como puedes comprobar, esta temperatura es ostensiblemente más baja que en la de los adultos, ya que esta se sitúa entre los 36,5º y los 37,2º.
Por otro lado, factores como el tipo de termómetro, la zona del cuerpo donde se mide o si se ha estado recientemente expuesto al frío o al calor pueden influir en el resultado. En general, mantener una vigilancia constante y conocer el rango habitual de cada persona es esencial para actuar con rapidez ante cualquier cambio sospechoso.
¿A qué se refieren con la nueva temperatura corporal normal?
La «nueva temperatura corporal normal» hace referencia a recientes investigaciones que indican que la temperatura media del cuerpo humano ha disminuido ligeramente en las últimas décadas. Tradicionalmente se ha considerado que la temperatura corporal normal es de 37 °C, pero estudios recientes sugieren que en realidad ronda más los 36,4 °C o incluso menos en algunas personas, especialmente en adultos mayores.
Este cambio puede deberse a factores como mejoras en la salud general, menor prevalencia de infecciones crónicas, cambios en el estilo de vida y el uso de calefacción y climatización. En personas mayores, además, el metabolismo suele ser más lento, lo que puede contribuir a una temperatura corporal ligeramente más baja sin que esto indique necesariamente un problema de salud. Por eso, es importante interpretar las variaciones térmicas dentro del contexto individual y no solo en función del valor clásico de 37 °C.
Cómo mantener la temperatura corporal normal en adultos mayores
Para evitar que la persona mayor no tenga hipertermia o hipotermia es conveniente seguir unas pautas. Puede que con estas pautas tampoco lo evites al completo, pero sí que al menos será más fácil mantener la temperatura normal del adulto mayor. Y como te hemos explicado anteriormente, es vital para la salud de tu ser querido que su temperatura se mantenga en los valores adecuados en la medida de lo posible.
Sigue estos consejos para mantener una correcta temperatura corporal:
- La comida es muy importante. Se debe seguir una dieta sana y equilibrada, que no sea copiosa pero sí abundante en frutas y verduras.
- La temperatura de la vivienda debe ser constante. Lo más aconsejable es que oscile entre los 21 y 23 grados.
- Hidratarse con líquidos para evitar la deshidratación.
- A la hora de vestir, la ropa de la persona mayor debe ser acorde a la temperatura existente, ya sea en exteriores o en interiores.
- Hay alimentos que no ayudan en absoluto a mantener la temperatura corporal normal. Es el caso del alcohol o la cafeína del café.
- Se debe tener en cuenta la temperatura externa a la hora de hacer actividades. Por tanto, es conveniente no salir en las horas de más calor en verano ni en las más frías en invierno.
Causas de los cambios de temperatura corporal en adultos mayores
Los cambios de temperatura corporal repentinos en personas mayores no siempre responden a causas evidentes como una infección o un resfriado. Con el envejecimiento, el cuerpo pierde parte de su capacidad para autorregular la temperatura, lo que hace que tanto el frío como el calor extremos afecten más intensamente a este grupo de población. Por eso, una alteración leve en su temperatura puede ser síntoma de algo más serio o requerir atención inmediata.
Diversos factores pueden estar detrás de estos cambios: desde condiciones médicas crónicas hasta efectos secundarios de ciertos medicamentos, pasando por una mala nutrición o deshidratación. A continuación, explicamos algunas de las causas más comunes y relevantes para entender mejor por qué la temperatura de un adulto mayor puede variar y cuándo es motivo de preocupación.
Hipotermia en adultos mayores
Cuando se da una temperatura baja en adultos mayores o en cualquier otra persona, se le llama hipotermia. Debido al descenso de temperatura corporal de nuestros mayores es importante vigilar esta situación, más si cabe en épocas del año como en invierno en la que bajan las temperaturas.
En la hipotermia hablamos de una temperatura corporal por debajo de los 35º, que trae consigo ciertos síntomas que te queremos exponer a continuación:
- Puede generar confusión mental.
- Es más común tener problemas de movilidad.
- El cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura.
Tener una temperatura corporal baja sin causa aparente también es motivo de revisión, pues la temperatura del adulto mayor tiene que oscilar en sus valores habituales.
Hipertermia en personas mayores
La hipertermia es el lado opuesto. Es decir, cuando la temperatura corporal sube por encima de lo normal. En estos casos, la temperatura de las personas mayores puede superar los 38º, un cambio que puede resultar muy dañino para su salud. Por norma general, el origen de esta temperatura más alta de lo normal puede deberse a tres casos: a cambios en la climatología, cambios físicos y a cambios en el comportamiento de tu ser querido.
Esta aparente fiebre en personas mayores de 70 u 80 años tienen unos síntomas muy característicos de la hipertermia. Son estos:
- Ansiedad o estrés.
- Cambios de humor.
- Sentimiento de desconcierto o confusión.
- Piel seca.
- Disminuir o aumentar las pulsaciones.
Efectos secundarios de medicamentos
Algunos medicamentos comunes en personas mayores, como pueden ser los diuréticos, los betabloqueantes o ciertos antidepresivos, pueden interferir con la capacidad del cuerpo para regular su temperatura. Estos fármacos pueden reducir la sudoración, alterar el flujo sanguíneo o afectar el metabolismo, lo que aumenta el riesgo de hipertermia o hipotermia, especialmente durante cambios bruscos de temperatura ambiental. Es fundamental revisar con el médico los tratamientos en curso si se detectan alteraciones térmicas sin causa aparente.
Problemas endocrinos
Trastornos del sistema endocrino, como el hipotiroidismo o el hipertiroidismo, también pueden provocar desequilibrios en la temperatura corporal. En el caso del hipotiroidismo, el metabolismo se ralentiza y puede provocar una sensación constante de frío y tendencia a la hipotermia. Por el contrario, el hipertiroidismo puede acelerar el metabolismo, generando calor excesivo y episodios de hipertermia. Detectar y tratar estos desequilibrios es clave para mantener una temperatura corporal estable en las personas mayores.
Además de los anteriores consejos, es importante llevar un control ante cualquier desajuste en la temperatura corporal de los mayores. Esto hará que nos podamos anticipar y actuar rápidamente ante la aparición de cualquier síntoma. Estas comprobaciones tienen mayor trascendencia si existen patologías o enfermedades previas.
También te puede interesar leer:
Pies hinchados en personas mayores
Atrofia muscular en personas mayores
Los mejores regalos para personas mayores